jueves, 8 de septiembre de 2011

Capitulo 2

Capitulo  2

Pues allí estaba yo, como detenido el tiempo mientras un monstruo de ojos rojos rugía en frente de mi y pensaba que hoy tenia doble ración. Mientras tanto la persona que había detrás de mi profesor se levanto y con gran impresión vi a Amanda, la única persona viva que había visto esa noche. Con gran rapidez el profesor se abalanzo sobre mi mientras con sus manos me intentaba golpear la cara yo me cubría y lazaba algún puñetazo al aire, con miedo empuje al ser que parecía que disfrutaba con la escena y eche a correr por el pasillo. Olvidandose de Amanda, Miguel me empezó a perseguir, corriendo como un loco me detuve al ver la señal que avisaba de que había un extintor, era mi única oportunidad de salir vencedor y había que hacerlo rápido ya que Miguel me pisaba los talones. Rápidamente cogí el pesado extintor y visualice a mi enemigo al otro lado del pasillo, ya molesto mi profesor empezó a correr en mi dirección y yo mientras el se acercaba cada vez mas y mas empece s coger impulso hasta que estuvo al alcance de mi extintor, con un fuerte golpe en la cabeza derribe a quien me había estado dando clases de lengua todos estos años. Con gran pésame me acerque a su cuerpo para asegurarme de haberle dado el descanso eterno, pero en vez de eso el descomunal rugido que salió de su garganta me helo los músculos hasta tal punto de que me quedase paralizado del terror. Con desgracia en mi mirada vi como tambaleante mi profesor se volvía a levantar para el siguiente asalto, pero caminaba algo distinto esta vez, puede que no lo hubiese matado pero poco me habría faltado, sin pensarmelo dos veces volví corriendo al aula en la que estaba Amanda mientras escuchaba como arrastraba los pies para empezar la carrera otra vez. Al llegar al aula vi a Amanda detrás de la mesa del profesor.

-Amanda, tranquila soy yo- Dije para que saliese de su escondite.

Lentamente Amanda empezó a salir, cubierta de sangre seca y sollozando se sentó en la silla del profesor.

-¿lo has matado?-Dijo con voz entrecortada

En ese instante sonó un golpe en la puerta, el asalto final comenzaba. Miguel ya había entrado, retrocediendo, tomaba distancia para asestarle el golpe final. Miguel comenzó a avanzar y con gran pesar deje caer una vez mas el extintor en su cabeza esta vez con un sonorisimo crack acompañado del estruendo de la caída de mi profesor. Rapidamente Amanda se acerco a mi, con fuerza me quito el extintor y empezó a estrellarlo contra la cabeza de mi profesor hasta que prácticamente se habia fundido con el suelo.

-Asegurate de que el muerto que has matado este muerto del todo- Dijo mientras clavaba sus ojos llenos de ira en mis pupilas.

En respuesta al estruendo que habíamos causado, sonoros chillidos y correteos se escuchaban por todo el instituto, Sin perer un segundo Amanda cerro la puerta con seguro antes de que otros seres empezasen a aporrearla intentando llegar hasta nosotros. Mas tranquila Amanda se sentó en una de las sillas mientras yo estaba de pie, perplejo ante la brutalidad de mi compañera.

-Perdona por lo de antes estaba nerviosa, ¿quien eres?- Dijo con un tono de voz sereno.

-¿No sabes quien soy?, voy a tu clase, a lo mejor no me reconoces por la paliza que me dieron los capullos de los baños.- Respondí molesto.

-¿Eras tu?, me pasaron unas fotos al móvil, antes de todo esto-

-Pero que a pasado aquí, en serio, las cosas no pueden cambiar tanto de un día para otro-

-Un momento, ¿tu acabas de salir de los baños verdad?, la cosa es que hace un par de días nos mandaron a todos quedarnos en el instituto, a las horas alguien infectado entro y en menos de un día, creía que era la única persona viva aquí-

-¿Infectado?,¿estas insinuando que esto es un tipo de enfermedad?, por dios ese tío era mi profesor de lengua y hace unos instantes quería arrancarme las costillas para darse un festín-

-Lo siento, ¿era tu primer muerto?,¿ la primera persona a la que matas?-

-Eso creo- Respondí mientras tragaba saliva.

-¿Como te sientes?-

-¿La verdad?, era un profesor, estaba condenado- Dije con una leve sonrisa-Bien y ahora que-

-Ahora que de que, ya nada, esos seres tardaran como mucho 20 minutos en traspasar la puerta y entonces bueno, eso ya lo sabes-

Con una mirada de desesperación Amanda miro al suelo e insinuando que ya estábamos muertos se levanto y dio un par de vueltas por la clase.

-No, no, no, yo no he matado a mi puto profesor de lengua para ahora morir entre los dientes de esas cosas- Dije mirando hacia las ventanas.-Una pregunta Amanda, ¿se te da bien escalar?-

En menos de dos minutos, Amanda y yo ya estábamos deslizandonos por la tubería vertical que comunicaba con el parking. Mientras nosotros seguíamos bajando las bestias del pasillo ya casi habían entrado en el aula pero para cuando entrasen nosotros ya estarían lejos. Al llegar al suelo Amanda me mando agacharme y ambos mirábamos a los lados hasta que  unas luces cegadoras y un rugido de un motor V8 nos alerto de que había alguien con vida, corriendo hacia la puerta del parking, ambos hacíamos aspavientos para que el conductor nos viese. Como un rayo varios de esos seres ya venían corriendo hacia nosotros y mientras el conductor se dirigía hasta nosotros nos dimos cuenta de que no iba a parar, apartandonos el BMW X6 irrumpió en el parking atropellando a varios de esos seres, pero no todos murieron. Rápidamente el conductor salió con pistola en mano y empezó a descargar las balas en los cuerpos de los zombies.

-Subid, ¡rápido!- Dijo.

Sin perder un segundo los tres subimos al coche y nos acomodamos en los asientos de detrás mientras examinaba con la vista los cambios que se habían producido en el X6 en el que íbamos montados. Lo mas destacable eran los refuerzos en la parte delantera del coche, clavos de 15 centímetros iban unidos a la rejilla de metal que protegía el cristal delantero, oxido nitroso alimentaba el motor dandole 80 caballos mas de potencia y el blindaje que habla en el coche daban una seguridad plena contra los muertos vivientes. Al arrancar el conductor, suspiro unos segundos  y salió de aquel parking.

-¿De donde habéis salido?, no podéis ir por ahí sin cubriros, estos tiempos son difíciles y solo llevamos dos días, bueno, tres- Dijo mientras nos miraba
por el retrovisor- Supongo que no habréis dormido mucho asi que ahora, echaos una cabezada, pronto llegaremos a mi refugio-

Mientras hablaba, Amanda ya se había dormido mientras que yo habiendo dormido dos días estaba con las pilas completamente cargadas. En media hora, el conductor paro en una casa en medio de la nada, habíamos atravesado varios campos de cultivos antes de llegar aquí y en seguida nos metimos a un garaje subterráneo que comunicaba con la casa. Cuando entramos el conductor empezó a enseñarnos la casa. Se componía de un salón, una cocina, cinco habitaciones con dos literas cada una, una armería y un garaje subterráneo. Las ventanas tenían 3 centímetros de grosor, la puerta era de acero de 10 centímetros de grosor, en cada habitación había dos pistolas cargadas y un machete para las emergencias sin contar las armas que se encontraban en la armería.

- ¿De donde has sacado todo esto?- pregunte, atónito al ver la magnificencia de aquella casa.

-Han sido el esfuerzo de 3 años de trabajo, la fortuna de la empresa de mi padre y la lectura del libro de Max Brooks, pero ahora no hablemos de mi,  pegaos una ducha estáis sucios y vuestro olor, tira para atrás

En la ducha empece a pensar, quien era este hombre, por que nos había salvado y que pintaba en medio del campo, camino de Barcelona y como tenia tantas armas en un país con grandes restricciones en ese tema. El resto del día, fue tranquilo el conductor, estuvo casi todo el día en el tejado con un viejo fusil francotirador dragunov mientras Amanda y yo pasamos el día comiendo o viendo las películas que tenia nuestro nuevo amigo. Por la noche todos nos acostamos a la misma hora, pero por la mañana el sonido del grito de una mujer me despertó, de un salto baje de la cama y cogí una pistola p99. Al abrir la puerta  el sol me cegó unos segundo solo para vislumbrar dos sombras y varios gritos mas, al parecer mi pesadilla no hacia mas que continuar.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Capitulo 1

Capitulo 1

Estaba mirando hacia la ventana, contemplando al jardinero trabajar con la cortacésped e intentado despistarme un poco del tema que habla en clase, mientras le daba vueltas a que excusa poner cuando el profesor viniese a mi mesa y viese que no tenia ni el trabajo ni las ganas de hacerlo. Mientras yo no prestaba ninguna atención, mis compañeros,con los que añado no me llevaba nada bien, no iban a ser menos, algunos hablando, otros simplemente haciendo el tonto, pero habia una chica que destacaba entre los demás especímenes de aquella clase, Amanda, la chica mas guapa que habia visto en toda mi vida, con una melena negra, unos ojos verdes que te llamaban,sus carnosos labios que decían besame y una personalidad tan fuerte como su carácter, en aquellos momentos yo era invisible para ella, mas que nada por que ella se codeaba con los mas "populares"  de la clase, cosa que no entendía ya que si eras popular tenias que comportarte como un gilipollas con todo el mundo, fumar marihuana y perder el control con el alcohol todos los fines de semana. Mi clase no era nada especial una pizarra al fondo, con el armarito de la televisión a su lado, pintada a dos colores, amarillo y blanco que según el decorador decía que relajaba, por otro lado el aula estaba comunicada con el exterior a través de cuantiosas ventanas que daban al parking de nuestro instituto y como en todas las clases de enseñanza publica un monton de mesas verdes metálicas con sus sillas a juego.

-¡he, nuevo¡- Dijo una voz susurrante que provenía de varios pupitres atras.

-¿si?- pregunte extrañado de que alguien por fin me hablase sin ningún insulto de por medio.

-reunete conmigo en el baño después de esta clase- respondió.

En ese extraño momento empece a pensar si tal vez, me iban a aceptar de una vez, quitarme el mote de "nuevo" y poder hacer algún amigo de una vez.Con ansia esperaba a que la clase terminara y pudiese reunirme con la voz susurrante, pero en aquel baño no hubo voces susurrantes de por medio ni nada de simpatía, al sonar la campanita del recreo rápidamente cogí mi bebida y fui corriendo al baño, pero como sabia que al entrar dos chicos a los que yo ya tenia bastante asco me agarrasen y me inmovilizasen mientras otro que estaba delante de mi sujetaba una botella con la etiqueta arrancada y relleno con un liquido azul al que en esos momentos no acababa de clasificar.m

-Así que ¿te gusta beber?- Dijo el chico que sujetaba el extraño liquido mientras dandome un puñetazo me quitaba mi bebida.

Después de tumbarme en el suelo y darme algunos golpes mas me abrieron la boca y empezaron a vaciar el liquido en mi boca. Intentando no tragarlo escupia lo que podia pero si lo intentaba alli tenia a un chico que me golpeaba. Al rato y mientras yo me estaba mareando cada vez mas, uno de los chicos, el único con algún rasgo de conciencia pronuncio unas palabras.

-Ya se ha tragado media botella,supongo que ya es bastante- Dijo mientras miraba como mis párpados ya se estaban entrecerrando.

-Creo que esta vez la vaciaremos entera, por que este es todo un machote ¿verdad?-Respondió mientras el que me retenia no paraba de reir como un maniaco.

A la voz de su líder el de la conciencia volvió a sujetarme y despues de unos segundos me metieron por segunda vez la boquilla de la botella en la boca. En ese momento en el que ya se acababa el liquido y yo creía que iba a morir allí escuche la voz grave del agresor del liquido cuando decía "llego el show, encerrarlo". Después de aquello me desperté encerrado en uno de los retretes de aquel baño, pero solo, pensé que mis agresores abrían ido a tomar algo mientras yo estaba inconsciente, dolorido me acerque a la puerta y al ver que estaba cerrada el corazón me dio un vuelco.

-¿hola, hay alguien?-Dije en un desesperado intento de que alguien con buen corazón me sacase de allí.

Sin respuesta, un gran estruendo se escucho a lo lejos, analizandolo unos segundos supe que ese estruendo pertenecía a un rayo, pero cuando había entrado a aquel baño el cielo estaba despejado, ¿que había pasado?. Con el reducido espacio del cubiculo en el que me encontraba tenia que encontrar alguna forma de salir. Pensativo me senté en el retrete y apoye la pierna en la puerta que empezó a chirriar, con una bombilla dentro que se me encendía y me daba un punto de esperanza apoye mi otra pierna y empece a empujar. Entre ruidos y crujidos de madera carcomida por los años conseguí que las visagras se soltasen y asi la puerta se acabase rompiendo. Salí cauteloso mirando a los lados para ver si habla alguien que me pudiese atacar, viendo que no era así mire por la ventana y obtuve la primera sorpresa del día, para empezar ya era de noche y  debía haber ocurrido algún accidente o algo similar ya que había un coche que se había empotrado contra la valla del instituto y lo extraño era que ni los bomberos, la policía o alguna fuerza del orden estaban allí para ver lo que pasaba. Seguidamente note un nauseabundo olor que se asomaba unos urinarios mas allá, sin saber lo que era me acerque con la manga de mi chaqueta tapando mi nariz y boca hasta ver que se empezaba a asomar un charco de color rojo muy vivo, tomando fuerzas de un empujón abrí la puerta y sin remedio, al segundo, vomite encima de lo que hubiese podido ser algún conocido mío. Vestido con unas "Vans" de nueva colección, unos "levis" ajustados y ya tintados de rojo, junto con una chaqueta que parecía de "Timberland", a ese chaval  supongo que no le gustarían mucho las gorras ya que alguien le había reventado los sesos con la tapa de la cisterna, la sopa que goteaba de lo que ahora era un cuenco en vez de una cabeza aun estaba echando humo y los trozos que faltaban bueno estaban pegados en la pared, techo y puertas de los urinarios. Con expresión de autentico terror, salí de aquel urinario resbalando y cayendo en la sangre, con un escalofrío  me quite la chaqueta y fui al lavabo, allí vi que mi cara toda hinchada y amoratada estaba blanco como si hubiese visto un fantasma, un fantasma o un muerto pensé. Minutos después, ya relajado y habiendo comprobado que el muerto era de verdad y no una broma pesada, salí de aquel baño para encontrarme con un paisaje aun peor. Sangre, vísceras y destrozos campaban a sus anchas mientras yo intentaba pensar que era una broma, mis expectativas empeoraron en el instante en el que vi medio cuerpo tirando en el suelo, medio devorado y con algunos tendones que aun le unían a sus piernas.

-¿hay alguien ahí?, por favor, responded- dije mientras echaba la cabeza hacia los lados.

En ese instante, el cuerpo sin piernas empezó a moverse, con lentitud empezó a mover las manos intentado arrastrase hacia mi y soltando unos berridos que parecían sacados del mismo infierno.

-Tranquilo amigo, te ayudare-

Al acercarme al chico este empezó a excitarse cada vez mas, hasta que al verle la cara resbale sin remedio y el me intento morder en la pierna. Agarrandome con fuerza, el chico me rasgo los pantalones y mientras el intentaba clavar sus dientes en mi carne, yo le pegaba patadas en la cara hasta romperle la nariz y creo que el cráneo y hasta el sonoro momento del "crack" no me soltó ni un segundo. Al levantarme escuche un grito, pero no parecía como los que se escuchaban en todo el instituto, este parecía de alguien normal, con gran rapidez eche a correr hacia el aula de donde provenía el grito. Al llegar al aula vi a uno de ellos encima de alguien retorciendose mientras la persona que estaba debajo lo agarraba del cuello para que no le mordiese.

-he tio bestia, ¿quieres pelea o que?- Dije intentado ser el héroe de la noche.

El ser se dio la vuelta y me miro, repentinamente a pesar de la sangre y la desfiguración de su rostro vi a mi profesor de literatura, sus ojos rojos y sus heridas delataban que ya no pertenecía a este mundo, no era posible que alguien con las costillas por fuera pudiera seguir vivo. En ese momento algo no iba bien y mis problemas solo estaban empezando.